Por qué Mónaco, Montecarlo

El Principado de Mónaco está ubicado en la Costa Azul, a aproximadamente 25 minutos de Niza y 45 minutos de Cannes. Su ubicación excepcional le permite disfrutar 310 días de sol al año.
Las principales compañías aéreas vuelan desde las capitales más importantes de Europa al aeropuerto de Niza Costa Azul, y llegan a destino como promedio en una hora y media.
La excepcional ubicación de Mónaco, entre las montañas y el mar, sus jardines, sus eventos deportivos y culturales son todas cualidades que la transforman en el destino ideal para un congreso inolvidable.
Infraestructura de primer nivel, comprobada experiencia, paisajes que estimulan la imaginación... Mónaco es el lugar ideal para reuniones de hasta 2000 personas. Experiencia tradicional en el campo de la hospitalidad y el turismo.

El Principado ofrece una amplia variedad de instalaciones para congresos, convenciones y reuniones de gala. Tiene un radio de 200 metros, cinco hoteles de lujo, varios clubes nocturnos, cines, refinadas boutiques y el casino más famoso del mundo. En pocas palabras, la increíble concentración de estos polos de interés hace de Montecarlo el lugar ideal para la organización de cualquier evento que combine el confort y el placer.
Mónaco es también un importante centro marítimo. En el territorio están presentes numerosas agencias de navegación, compañías de alquiler de embarcaciones, de seguros, de estudios hidrográficos y de transporte de cargas.
Un estado independiente en el corazón de Europa, el Principado de Mónaco ofrece a los inversores y hombres de negocios un estilo de vida excepcional.
En 1997, Mónaco festeja los 700 años de la dinastía de la Familia Grimaldi.
En 1993, el Principado de Mónaco pasa a ser el Estado Miembro 183 de las Naciones Unidas.
En 2004, el Principado de Mónaco pasa a ser el Miembro 46 del Consejo de Europa.

   
   

Cómo llegar a Mónaco

El aeropuerto internacional Niza-Costa Azul, ubicado a 22 kilómetros de Mónaco, une el Principado con las principales ciudades del mundo. Los numerosos vuelos directos aseguran un viaje confortable y rápido.
En 1996 pasaron por él 6,6 millones de pasajeros y la cantidad de pasajeros internacionales aumentó 20.7% en ese mismo año, cifra que superó a las de algunos aeropuertos europeos como Ginebra y Lisboa.
Hay 2 terminales, una para vuelos internacionales y otra para vuelos locales. El actual programa de expansión elevará su capacidad a 10 millones de pasajeros en el año 2006.

Conexiones
Más de 30 vuelos diarios hacia y desde París
59 vuelos internacionales
33 conexiones locales

Se puede acceder al Principado desde todo el mundo

En avión
Aeropuerto de Niza-Costa Azul (el segundo aeropuerto francés después de París conectado con todos los ejes europeos)

En helicóptero
Helipuerto de Mónaco (2 compañías en Mónaco - 40 vuelos diarios)

 

En tren
Mónaco/Estación de Montecarlo (servicio directo con las principales ciudades europeas con el Tren de Alta Velocidad 5h30 desde París)

 
Algunas conexiones internacionales

Niza - Amsterdam
Niza - Bruselas
Niza - Frankfurt
Niza - Ginebra
Niza - Londres
Niza - Madrid
Niza - Roma
Niza - Zurich
Niza - Nueva York
Niza - Dubai
Niza - Libreville

14 vuelos por semana
33 vuelos por semana
14 vuelos por semana
28 vuelos por semana
48 vuelos por semana
12 vuelos por semana
15 vuelos por semana
20 vuelos por semana
Diariamente
3 vuelos por semana
1 vuelo por semana

Entre el aeropuerto de Niza y Mónaco-Montecarlo

Automóvil de alquiler o taxi

Sugerimos tomar la autopista. El tiempo de recorrido es de aproximadamente 20 minutos y hay una salida directa para Mónaco.
Si prefiere un viaje con panoramas inolvidables, tome la carretera inferior o media (conocidas como Basse y Moyenne Corniche).

En ómnibus
El servicio de ómnibus regular une el aeropuerto con el Principado en 45 minutos

En helicóptero
El Principado está a sólo 7 minutos del aeropuerto si toma uno de los numerosos vuelos diarios en helicóptero. Durante el vuelo, descubrirá las playas más maravillosas de la Costa Azul. Al llegar, un ómnibus privado lo llevará a destino.

Por autopista
El Principado de Mónaco es un estado independiente al que se puede acceder fácilmente por todas sus fronteras.
Mónaco está conectado con Francia y las demás naciones de Europa por medio de una red de autopistas. La autopista A8, que lo conecta con todo el sistema vial europeo, sirve al Principado por medio de rutas de fácil acceso (la salida de la autopista A8 -  RN7 para quien viene de Niza es Mónaco, y Roquebrune para quien viene de Italia.)

En tren

Todos los trenes internacionales paran en la estación Mónaco-Montecarlo —el “Ligure” que une Marsella con Milán, el "train bleu" que une París con Ventimiglia, el T.G.V. (tren de alta velocidad) entre Niza y París— o como mínimo tienen coincidencias hacia/desde el Principado

En barco

Grandes cruceros pueden atracar en Mónaco. Los dos puertos del Principado están equipados para recibir todo tipo de barcos turísticos.
El legendario Puerto de Hércules tiene 39.52 acres cuadrados y ofrece posibilidades de amarre para quinientos barcos —algunos extremamente grandes. Con el desarrollo de turismo marítimo, Mónaco se ha transformado en el punto de partida o de destino de muchos cruceros por el Mediterráneo.
Las playas de Mónaco en el verano se caracterizan por sus competencias internacionales de fuegos artificiales. El Puerto de Fontvieille integrado en el nuevo distrito puede recibir en sus 19.76 acres de agua 60 barcos de 30 metros de eslora. Muy cerca, el Puerto de Cap d'Ail es también un destino elegido por los barcos turísticos.

     
 

Historia de Mónaco

El Principado de Mónaco, con su famosa Roca, se encuentra entre Francia y el Mar Mediterráneo. El prestigio y la fama de este atractivo territorio, enclavado en el departamento francés de los Alpes Marítimos, con fronteras que la escritora francesa Colette describió como “hechas de flores”. Su territorio es pequeño (195 hectáreas) pero encantador. Se extiende a lo largo de la costa cuatro kilómetros y está limitado por las colinas de Tête de Chien y Mount Agel.
La ciudad está dividida en cuatro distritos: Ciudad de Mónaco, la sede histórica del Principado, situada en la Roca donde se levanta el Palacio del Príncipe; Montecarlo, el distrito que rodea el casino; La Condamine, alrededor de Puerto de Hércules; y Fontvieille, el nuevo distrito industrial construido en un terreno ganado al mar (22 hectáreas).

Su historia:
A pesar de ser un territorio tan pequeño, Mónaco es una tierra plena de historia, cuyos orígenes se pierden en las brumas del tiempo.
Desde la antigüedad, el hombre fue atraído por el encanto de este refugio natural, donde las cuevas de los acantilados sirvieron como protección a las tribus primitivas de la era prehistórica. Este enclave protegido del viento, que goza de un clima excepcionalmente templado, fue testigo de una sucesión de civilizaciones de conquistadores provenientes de la cuenca del Mediterráneo.

Los Griegos y los Romanos se asentaron en sus playas. Sin embargo, la configuración geográfica de este majestuoso promontorio marítimo pronto despertó la codicia de hordas bárbaras que cruzaban el mar.
Heracles-Monoïkos —que según la leyenda es el origen etimológico de Mónaco— se transformó en Portus Herculis Monoeci bajo el dominio del Imperio Romano.
Los Sarracenos la desbastaron durante las grandes invasiones en los siglos V y VI AD. Durante el siglo X Mónaco fue incorporada al Condado de Provenza. Doscientos años más tarde, en el nombre del Sacro Imperio Romano Germánico, los genoveses sitiaron y tomaron la Roca, y sus derechos sobre esta tierra fueron reconocidos hasta la noche del 8 de enero de 1297, cuando el Güelfo François Grimaldi, disfrazado de monje, irrumpió en la fortaleza que estaba en manos de los Gibelinos.
Aquí comienza la increíble y larga historia de los Grimaldi, una dinastía que acuñó la identidad de la legendaria Roca y que ha reinado durante más de siete siglos en uno de los estados más pequeños del mundo.

Ciudad de Mónaco

El Palacio y los Departamentos de Estado

Durante varios siglos, fue codiciada por los enemigos de los Grimaldi y por este motivo, durante casi 400 años, la Roca mantuvo su carácter de fortaleza. Durante siglos, se mantuvieron las estructuras militares del Palacio, pero su interior fue totalmente alterado para albergar soberbias colecciones de obras maestras pictóricas, tapices y valiosos muebles. Se puede admirar la gran puerta construida en 1960 que se abre hacia la Corte de Honor, admirable en sus proporciones, con su doble escalera de mármol de Carrara que conduce a la Galería de Hércules. El piso de la Corte de Honor fue realizado con 3 millones de piedras blancas y de color que forman inmensas figuras geométricas.
Todos los mediodías en el Patio del Palacio se realiza la ceremonia del Cambio de Guardia a cargo del cuerpo de carabineros del Palacio, que incluye marchas y contramarchas que evocan la admiración de los turistas.

La Ciudad Vieja

Para comprender la historia del Principado, es necesario visitar el encantador centro de la Ciudad de Mónaco. Las angostas calles de la Ciudad Vieja, conectadas por pasajes abovedados, están bordeadas por casas centenarias. El área ha conservado su carácter medieval. Se puede hacer un paseo romántico por los Jardines de Saint Martin que se extienden frente al mar y que inspiraron al famoso poeta Guillermo Apollinaire entre 1887 y 1889. Durante el recorrido, se puede visitar la Capilla de la Paz y los Tribunales con su fachada de estilo gótico italiano. El paseo conduce a la Plaza del Casino donde se encuentra el imponente Palacio del Principado.

 

El Museo Oceanográfico

Es una de las principales atracciones turísticas del Principado (contiene las colecciones realizadas durante los numerosos viajes del "Príncipe Científico" cuyo trabajo ha creado la base de la oceanografía moderna). Fue inaugurado en 1910 por su fundador, Príncipe Alberto I. Este museo excepcional es una obra maestra arquitectónica con una grandiosa fachada que se eleva 85 metros frente al mar. Su construcción duró 11 años y se usaron 100.000 toneladas de piedra de la Turbie. Una de las vocaciones del museo es dar la bienvenida a científicos de todo el mundo y poner a su disposición los 2000 metros cuadrados de laboratorios. En la planta baja, las colecciones muestran la gama completa de la fauna marina y submarina, con esqueletos gigantes de mamíferos oceánicos. También merecen visitarse los submarinos y otros equipos de exploración usados en sus viajes por el Comandante Jacques-Yves Cousteau, director del museo hasta 1988.
En el primer piso, se encuentran los modelos de los diversos barcos usados por el Príncipe Alberto I en sus exploraciones, y también el laboratorio, reconstruido en escala real, del "Hirondelle II", su yacht favorito.
Se encuentra además una sala dedicada a la investigación oceanográfica, considerada como la más completa del mundo.
Por último, el acuario, uno de los más espectaculares de Europa, con casi 4000 peces (aproximadamente 350 especies diferentes) que ocupan 90 peceras.
El museo también alberga una estación meteorológica y un observatorio sísmico.

La Catedral de Mónaco
La Catedral de Mónaco, construida en 1875, al igual que la Torre del Reloj del Palacio, con piedra blanca de la Turbie, está dedicada a la Inmaculada Concepción. Tiene tres naves y una girola donde están sepultados los Príncipes y la Princesa Grace tan amada por su pueblo. Los pilares son de granito y pórfido, y el altar principal de mármol de Carrara.
Merece una visita el mosaico de la cúpula y los vitreaux diseñados con el estilo del siglo XII.

Capilla de la Misericordia

El Príncipe Honoré II (1597-1662) colocó la piedra fundamental de esta capilla en 1639. Sin embargo, no fue terminada hasta 1646 e inmediatamente se transformó en la sede de la Hermandad de los Penitentes Negros de la cual el Príncipe Honoré II fue el primer Prior.
Merece visitarse el altar principal de mármol de color, proveniente de la iglesia de San Nicolás (la antigua parroquia de Mónaco entre 1321 y 1874, año en que fue demolida para construir la actual Catedral) y una obra de mármol de comienzos del sigo XVIII que representa la Virgen y los ángeles.
Desde la Capilla de la Misericordia, parte todos los años en Viernes Santo la Procesión del Cristo Muerto que, con sus antorchas encendidas, atraviesa las calles de la Ciudad de Mónaco. Un espectáculo religioso con realismo y fervor que recorre las 14 estaciones de la cruz.

 

Casa de Gobierno

Frente al Colegio Alberto I, la Casa de Gobierno fue inaugurada en junio de 1894 por el Príncipe Alberto I. Es la residencia del Ministro de Estado y está ubicada en el edificio llamado La Casa Solitaria, que el Príncipe Antoine I había construido en los primeros años del siglo XVIII para que su esposa, la Princesa Marie de Lorraine, pudiera alejarse de las frivolidades de la corte.

 

 

Jardines de Saint Martin
Construidos en los años 1830 durante el reinado del Príncipe Honoré V, se extienden a ambos lados del Museo Oceanográfico. Aquí la naturaleza no tiene restricciones. En una esquina, inesperadamente aparece una terraza entre el cielo y el mar, donde se erige el monumento de bronce en memoria del Príncipe Alberto I. Los Jardines de Saint Martin y los de Fort Antoine, en el extremo occidental de la Roca, fueron fuente de inspiración de Guillermo Apollinaire, quien residió en el Principado desde 1887 hasta 1899.